Entiende por qué intentar mantener todo en pie está destruyéndote por dentro — y cómo dejar de aceptar migajas antes de que tu salud se agote.
El desgaste que nadie ve
Ella no se quedó porque fuera feliz.
Se quedó porque creía que todavía valía la pena intentarlo.
Pero el cuerpo ya estaba cansado.
El silencio ya pesaba.
La alegría ya no era la misma.
Nadie habla del desgaste silencioso.
De cómo el cansancio aparece antes de la decisión.
De cómo la tristeza empieza a volverse normal.
Seguir no mantiene todo igual.
Seguir cuesta tiempo.
Cuesta energía.
Te cuesta a ti.
Y, casi siempre, cuesta en silencio.

@juliana.r
@carol_m